lunes, 14 de diciembre de 2015

Vomitando...

Mi primer contacto con los blog fue en enero de 2008. Muy pocas veces he ido a mi blog a vomitar ni a buscar polémica.

Vivir soñando surgió de la necesidad de escribir esos sueños que rondan por mi cabeza y muy pocas veces he contado la realidad, y menos la realidad de mi vida, entre otras cosas, porque no es interesante; mi vida no da vértigo ni va contracorriente...

Hoy si he sentido la necesidad de ir a un "sitio amigo" y aunque público, no muy transitado, y pegar un par de voces, sabiendo que no muchos van a tener que aguantar mi rabieta.

Hoy, viendo un programa de "entretenimiento", han dicho una frase que me ha removido; algo que se dice habitualmente pero que de pronto, he hecho mio:

-A ti ahora, te toca recoger lo que has sembrado...

Este año que está a punto de terminar, ha sido difícil, probablente de los más difíciles a nivel emocional de mi vida y sinceramente y por muy "amante" que yo sea de las -citas y los refranes- éste, desde luego, no se ha cumplido en mi vida.

Puede que quién me lea, crea que por lo que voy a decir ahora soy muy poco humilde y tremendamente vanidosa (si yo lo leyera de alguien es exactamente lo que pensaría...) pero yo que me conozco bien, (no me queda más remedio porque llevo viviendo conmigo toda la vida), solo puedo decir que me ENCANTARÍA tener una amiga como yo, una madre, una hija, o una hermana.

Llevo toda la vida intentando agradar, ayudar, no disgustar, alimentar, solidarizarme, y amar a todo el que la vida me ha puesto cerca. He sembrado, he sembrado, he sembrado... y este año, ha sido el año de "mi cosecha" y he recogido: decepción, indiferencia, disgustos (probablemente el mas grande de mi vida...) y distancia con los que llevo toda la vida ayudando.

Decepcionante, triste y real.

Y ¿ahora? ¿qué? Pues imagino que esta realidad, me hará replantearme que voy a hacer el resto de mi vida.
Si fuera un poco lista, aprendería la lección y empezaría a montar a mi alrededor una muralla para protegerme, pero eso significaría dejar de ser yo.

Yo me gusto. Me gusta ser generosa, detallista, anfitriona. Me gusta ayudar a la gente, acompañarla, cuidarla y a pesar de la somanta de palos de este odioso 2015, creo que paso de renunciar a la persona que soy; perdería mi encanto, mi esencia, mi personalidad, así que toca, lamerse las heridas y tirar adelante.

Bueno, parece que dando un par de gritos, me siento mejor. Supongo que cuando se me pase el calentón, borraré este post, pero... parece que has llegado a tiempo.






martes, 10 de noviembre de 2015

"Cuídate de los que saben escribir..."

Una antigua comunidad de blogs a la que pertenecí en 2.008 tuvo la idea de hacer una quedada a nivel nacional en una pequeña ciudad de la costa levantina. Dudé mucho en aceptar la invitación, primero por timidez y segundo porque no me apetecía poner cara a la gente que había conocido hace ya bastantes años de manera virtual y ahora tendría la oportunidad de poner imagen y voz. Si asistía, estaba casi segura que eso acabaría con la magía...

La organizadora del evento era una compañera de trabajo. Fuimos tres chicas de la agencia las que en esa época dorada de la comunidad de blogs,  participábamos de forma casi febril en la redacción de post y en los comentarios a otr@s bloguer@s. Cuándo me llegó la invitación, no dudé ni un momento en que no asistiría; ella persistente, venía cada día con una lista cada vez más abultada de confirmaciones a la quedada.

Se acercaba la fecha y confieso que sentía cada día más curiosidad por conocer en persona a mis "compañeros literarios" y no solo los que me gustaban escribiendo, más todavía a los más odiados y a los que no se cortaban en decir que mis post eran una mierda y que era una prepotente y una pija.

Fue definitivo que se anunciaba un sol de justicia en el lugar de playa el fin de semana del evento, y que en pleno noviembre y después de llevar lloviendo una semana en Madrid, me tentaba sobremanera.

Claudiqué, y el viernes a las 15:00 emprendía el viaje. ¡El hotel era espectacular! En primera línea de playa y mi habitación estaba en la planta 10. Solo se escuchaba el sonido de un mar en calma y una humedad tibia que se metía hasta lo más profundo de los huesos.

La primera convocatoria era la cena a las 21:00. Intentaría pasar todo lo desapercibida posible, no identificarme y cenar a una distancia prudencial del grupo y observar... si el personal resultaba demasiado "friki", me iría sin hacer ruido...

Después de un paseo por la playa y un baño largo en esas bañeras infinitas que hay en los hoteles de cuatro estrellas, me enfundé unos vaqueros, una camiseta negra y zapato plano y llegué al comedor 15 minutos antes de la cita.

En la puerta había una mesa con identificaciones y dos personas a las que no conocía, así que dí las buenas noches y entré en el comedor, sentándome en la mesa más alejada de la puerta.

No habían pasado ni dos minutos cuando una de mis compañeras de trabajo y organizadora de la quedada, gritaba mi nombre desde la puerta y venía corriendo a saludarme y a pedirme que me registrara y recogiera mi tarjeta identificativa, la asesiné con la mirada, ya que cuándo le confirmé mi asistencia, le dije que se comportara como si no me conociera de nada, que esa era la única condición para mi asistencia, pero parece ser que su  traición iba a ser "el aperitivo" de la cena...

Abrazos, ojos muy abiertos, miradas por encima del hombro, saludos hipócritas y sinceros... hubo de todo en las presentaciones. El programa para el finde era apretado tanto en lo literario como en lo social, no había ni un minuto de -tiempo libre en soledad- incluso había grupos y parejas formadas de antemano para las diferentes actividades.

Naturalmente, fui a mi bola. Mi rebeldía me impidió ceñirme a un horario de internado suizo y a formar parte de un determinado grupo por el artículo 33, así que me acoplé a lo que me apetecía en cada momento, dando exactamente la imagen de la persona que soy y sin impostar nada, lo que me hizo ganar rápidamente detractores y  simpatizantes en las primeras 24 horas de convivencia y además servir en caliente a mi compañera organizadora, mi venganza por no cumplir el pacto.

El grupo era muy variado: desde abuelas, -abuelas,de pelo blanco y moño- a veinte añeros que en 2008, eran menores de edad y que nadie lo diría por la calidad de sus textos. Había más mujeres que hombres, tal vez las chicas son más proclives a este tipo de quedadas literarias o tienen menos vergüenza. Varias personas confesaron que ya se conocían antes de ese fin de semana y que incluso, se había formado más de una pareja, alguna se había consolidado y otras se limitaron a un rollo.

Es fácil que cuando formas parte de una comunidad literaria, surja una especie de química-especial con ese/esa  desconocid@ al que te imaginas como uno de sus personajes y que te va seduciendo con sus palabras. 
 Es cierto eso de:


Y a veces la literatura tiene el poder de poner en contacto a desconocidos que podrían vivir la historia de amor más bonita jamás contada...

Escribir es algo muy poderoso dónde el que escribe siempre deja rastro aunque no lo crea, dónde lo que sugiere escribiendo a veces grita y es escuchado por el que lee y eso me pasó a mi con un compañero de la comunidad; desde su primer post ¡conectamos! y cuando nos miramos a los ojos ¡no pudimos remediar que los astros se alinearan y se escribiera algo que nunca vamos a olvidar...

"Mi amor, dices que no hay amor a menos que dure para siempre. Tonterías, hay episodios mucho mejores que la obra entera."
Fin de la cita...


jueves, 5 de noviembre de 2015

Enfermo de creatividad...

I Parte 
Empezó de la manera más inocente, sentado delante de un folio en blanco; un fin de semana por delante y solo en casa...

El plan era no madrugar, correr un rato cada día, ver la temporada completa de alguna serie grabada (desde hacía un siglo...) en el disco duro del ordenador , dar largos paseos por el bosque cercano a casa que estaba cambiando de color en pleno noviembre, y cualquier cosa que no se sujetara a horarios fijos ni obligaciones, pero... era sábado, 5:45 de la mañana y un insomnio del demonio que solo le permitía dar vueltas en la cama semi vacía, dinamitaba su primer objetivo.

Enfadado, descalzo y contrariado por no empezar cumpliendo a rajatabla los planes para fin de semana, se preparó un café, salió al jardín y se encontró de cara con el siguiente contratiempo: una lluvia persistente y sutil que le iba a calar si salía a correr un rato.

Bueno, había "plan B": encendería la chimenea y tumbado en la chaise longue del salón, vería la temporada II de "En Terapia" (la versión americana, porque la argentina, no la soportaba...)

Ya acomodado delante de la tele, el disco duro estaba plagado de carpetas con documentos, fotos, películas... pero ¡ni rastro de la carpeta con su nombre! Una vez más su hijo se había encargado de ocupar todo el espacio para -sus cosas- y ¡claro! la carpeta de series de "papá" brillaba por su ausencia... ¡Tercer despropósito del día! hasta se planteo consultar los horarios del AVE y reunirse con su mujer y su hijo en la visita a sus suegros... pero...¡no! ¡no podía darse por vencido de esa manera -tan corta-rollo-! así que no le quedó otra que ponerse a escribir.

Había una trama que le rondaba la cabeza desde hacía tiempo, pero no se atrevía a arrancar. Tampoco se veía capaz de escribir algo que ocupara más allá de diez folios, (hasta ese momento solo había escrito relatos breves, cuentos, pequeños post en su blog que además no visitaba casi nadie y nadie comentaba...) pero las posibilidades de hacer otras cosas se cerraban descaradamente delante de su cara y no tuvo más remedio que sentarse ante el intimidante folio en blanco y empezar...

Cuando miró el reloj eran las 19:17 de la tarde, se levantó y las piernas casi no le sostenían, el pie izquierdo se había dormido y el estómago reclamaba lo que hace horas debería haber sido suyo...

¡Doce horas escribiendo sin levantar la cabeza! sin comer ni beber, sin ir al cuarto de baño. La cabeza estaba seca, agotada y pensando a una velocidad vertiginosa. Después de tantas horas a pleno rendimiento, no se resignaba a parar; los personajes de la trama peleaban por seguir, por vivir, por llegar al desenlace, intrigados por que iba a ser de ellos...

Ducha, sandwich de jamón con tomate, dos mandarinas un te negro y ¡a escribir!

A las cuatro de la mañana, los ojos no se sostenían y el cuerpo entumecido y destemplado. En la chimenea apenas quedaban rescoldos templados; la manta y el sofá eran un paraíso que le esperaba y que abrazó entre sueños.

Domingo: 7.00 A.M: tres horas de sueño en la que los personajes de su novela le tuvieron inquieto, a veces susurrando, otras directamente gritando ¡lo que debía hacer con ellos! Se sentía agotado pero con una adrenalina que le subía a través de la espalda y le estimulaba cada neurona y cada poro de su piel. Se sentó a escribir, fue mucho más sencillo que el día anterior, se dejo llevar y a las dos de la tarde el folio 204 terminaba con la palabra mágica: FIN.

¡No lo podía creer! Había escrito una novela: ¡su primera novela, en apenas 24 horas!

Se enfundó en su chandal y salió a correr. No podía borrar la sonrisa de su cara. Compró comida y se sentó a devorarla frente a su novela. ¡Era buena! ¡no podía haberla escrito él! tenía todos los ingredientes para gustar:  un arranque cautivador, acción, asesinatos, venganza, celos, sexo... y un final alucinante! Recordó que no se había comunicado con su familia desde hacía dos días, que apenas no había comido ni dormido pero había sido el fin de semana mejor de su vida.

     II Parte:
No tuvo que ir con la novela en peregrinaje por diferentes editoriales, ya que la primera a la que visitó, apostó por el libro y ¡ahí estaba! en la caseta 204 de la Feria del libro de Madrid; sábado a las 11:00 de la mañana con un sol radiante y un sereno cielo azul acompañando a uno de los días más importantes de su vida.

Una fila con más de cien personas esperaban pacientes la firma con dedicatoria de su libro. ¡Quién se lo iba a decir un año antes! cuando era él, quién debía esperar largas colas para conseguir la firma de uno de sus escritores favoritos!

-Buenos días: ¡me ha encantado tu novela!

-¡Muchas gracias! ¿Tú nombre?

-¿No me reconoces? Soy Laura.

-¡Anda! ¡cómo la protagonista de mi novela!

-¡Claro! soy tu protagonista.

-¿Cómo?

-Tu me has creado y he venido a darte las gracias y a quedarme contigo.

-Jajaja, me siento muy halagado, incluso eres bastante más guapa de como te había imaginado en la novela, las descripciones que hago de ti se quedan cortas... 

-¡Que va! Soy exactamente como me describes, y me encanta mi vida, ¡gracias por inventarme!

-Bueno, pues gracias por venir, un placer conocerte en persona, Laura.

-¿Cómo? ¿Te estás despidiendo de mi? no, no, yo me voy contigo a casa.

-¿A mi casa?

-¡Claro! ¿Dónde voy a ir si no? 

- A ver Laura, tú tienes que seguir con tu vida...

-¡Yo no tengo vida si tu no me la creas!

-Vamos a ver... la broma ha estado bien, pero es suficiente, por favor, hay gente esperando para que les firme la novela, lo siento pero no puedo dedicarte mucho más tiempo...

-Está bien, yo te espero a que acabes. ¿Estarás hasta las 13:00 firmando?

-Si, estaré un rato aún, date una vuelta y nos vemos en un rato, anda guapa...


    III Parte.
 -Papá, ¡papá! pero ¿qué te ocurre? ¿te encuentras bien? acabamos de llegar  de viaje y estabas tendido en el pasillo. ¡Tienes fiebre, estás delirando! ¡mamá! no llores, y ¡llama a una ambulancia!

-¿Dónde está Laura?

-¿Quién es Laura, papá? Me estás asustando...

-Laura es la protagonista, está dando una vuelta y se viene a casa conmigo, tengo que crear su vida... ¿qué será de ella sino me la llevo?

-Papá, vamos, te llevamos a la cama, descansa, enseguida te verá un médico

Cuando la ambulancia llegaba al hospital, su corazón no latía, aunque su cerebro revolucionado y recalentado daba los últimos estertores de creatividad y se imaginaba en el bosque, plagado de otoño y con Laura a su lado...

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/57/83/e5/5783e5713f6a2ba611f4826f5c2e0da6.gif


* Ejercicio literario: Crear un texto sin dar nombre al protagonista y que aparezca un nombre propio de hombre o mujer como máximo...

¡Eso es! Exactamente por eso E-S-C-R-I-B-O


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Carta de amor V (ella)

"El muerto, al hoyo y el vivo... al bollo"
Refrán.
Mi querido amor:
No voy a negarte que ha sido una sorpresa tu interés por Álvaro.

Cuando acepté la oportunidad de entrar en el cuerpo de Laura, no tenía ni idea de lo que me esperaba... Naturalmente mi intención era conquistarte de nuevo y pensé que estando tan cerca de ti y propiciando un par de encuentros, rapidamente lo conseguiría ya que tenía en mi mano todos los triunfos; una belleza física excepcional y muchos conocimientos sobre ti que me ayudarían, sin duda,  a atraparte de nuevo...

Lo más dificil de esta experiencia ha sido el convivir con Álvaro. Está muy claro que Laura y él, tenían un acuerdo, ya que pasaba mucho de ella. Mantenian una especie de  -"comensalismo"- : Ella, (osea, yo) se promocionaba por los contactos que él le proporcionaba entre actores, productores y directores de cine, y él se "jactaba" en público de llevar a una "hembra digna de museo" a su lado, y ya sabes que yo con estas cosas, no puedo.

Pero el "¿destino?" y vuestras hormonas, se han encargado de mandar todos mis planes al traste y sabes que me fastidia sobremanera no salirme SIEMPRE con la mia... así que no he tenido más remedio que acudir a un especialista para que cortara el cable de frenos de vuestras motos... y arruinara vuestro  "romantico finde en Jerez"

La tortilla se ha dado la vuelta, y ahora , Álvaro y tú, habéis pasado a ¿"mejor vida"? no lo sé, la verdad es que tampoco se está tan mal en la eternidad, lo malo es que para mi gusto, es excesivamente larga...

Tal vez os den la oprtunidad que me dieron a mi de entrar en otro cuerpo, justo en el momento de la muerte de otro, aunque me imagino que si estáis "tan enamorados", querréis estar juntos "toda la eternidad"...

Por si acaso, nos re-encontramos, espero que nuestro trato sea cordial, y que no me guardéis rencor; solo he querido que tuviérais todo el tiempo del mundo, bueno... de la eternidad, para conoceros, sin interrupciones...

Ahora que "habito" un cuerpo "10", y un caracter del "20" han desaparecido mis celos e inseguridades. Tengo una carrera cinematográfica de  gran proyección y los directores más famosos, -se matan- por tenerme de protagonista en sus películas. ¡Imagínate!, un "bombón" como yo, viuda y marcada por la "tragedia"... Soy morbosamente deseable...
Pásalo bien mi amor... palabrita, que yo lo haré...

martes, 3 de noviembre de 2015

Carta de amor IV (él)

"Le ha salido el tiro por la culata..."
Refrán
(*Recomiendo leer la carta de amor III antes de leer ésta...)

Hola, cariño. Me parece mentira que ya haga casi seis meses que te fuiste...
Necesito contarte algo. Te siento ¡TAN CERCA! que no puedo ocultarte ni un segundo más lo que me está pasando.

Hace unas semanas, me crucé con Álvaro en el portal cuando volvía del trabajo; ¿te acuerdas de él? es el vecino del 1ªA, el que vive con la rubia de la que hablamos a veces, -esa tan guapa que pensabamos que debía ser modelo o actriz...- pues cuando me lo encontré, estaba pálido, desencajado, muy nervioso. Laura, su novia (la rubia-guapa) le llamó para decirle que había sufrido un accidente esa misma tarde, pero a pesar de que el coche había quedado destrozado, ella tuvo mucha suerte y salió ilesa, con apenas un pequeño rasguño en el brazo... le acompañé hasta la puerta de su casa, porque con el susto, casí no se tenía en pié.

Laura le esperaba con una copa y un cigarrillo  en la mano, ¡estaba como si tal cosa! Nos dijo que todo pasó muy rapidamente y que no se acordaba de nada, que salió por su propio pie y que el coche habia quedado triturado... ¡Ha tenido mucha suerte... ! yo no pude evitar contarles que tú no tuviste tanta...y que el destino nos separó para siempre...

 

Desde entonces, nos vemos a diario, ¡son buena gente! y Laura...¡¡¡ Me recuerda TANTO a TI !!! aunque fisicamente sois muy diferentes, pero camina a "saltitos" como lo hacías tú, se rié escandalosamente, le encanta todo lo italiano como a tí, también, se duerme viendo la tele en el sofá cada noche, y también igual que tú... es: ¡ tremendamente celosa !


Álvaro, es un tío increible! se ha creado entre nosotros un vínculo muy especial, tenemos gustos muy similares y prácticamente nos leemos el pensamiento. Salimos a cenar, al cine y de copas, y ¿sabes? no entiendo lo que está pasando...pero creo que me estoy enamorando...

 
Jamás hubiera creído si me dicen que iba a sentir esta atracción tan grande hacia un hombre, y creo que él siente parecido, lo noto en su forma de mirarme, sus gestos cómplices, los Whatssap que manda a mi movil cargados de ternura y tensión sexual...


Este fin de semana vamos a bajar los dos solos a Jerez, al campeonato del mundo de motos, y voy a decirle lo que siento.

Ya te contaré...

lunes, 2 de noviembre de 2015

Carta de amor III (ella)


 

  
















"El amor es un espíritu dentro de dos formas"
Percy Bysshe
Querido amor:
¿Tú crees que aquí se sufre?

¿Crees que puedo verte?

A lo mejor piensas que aunque me haya ido, te sigo controlando. Mientras estuvimos juntos, hablamos muchas veces de eso, de mi control, de mis celos, de mi miedo.Ya te dije en mi primera carta que no tengo miedo y te lo voy a demostrar. Me han hecho una propuesta aquí y voy a aceptarla. A lo mejor, termino arrepintiéndome, pero voy a aceptarla.

¿Te acuerdas mis temores a que te liaras con alguna chica de tu entorno? del trabajo, alguna de nuestras amigas, incluso mi hermana... Tú siempre decías mientras me guiñabas un ojo:

 -Tonta, no te preocupes, eso no va a pasar NÚNCA.  Jamás te haría algo así, pero ni aunque estuvieras  MUERTA!... me parece de pésimo gusto.  Si alguna vez decido engañarte, será con alguién que no conozcas, para que no pueda "chivarse" de lo nuestro... porque al final, si te lías con una conocida, tarde o temprano, se descubre. Además, no entiendo cómo puedes ser tan capullo de engañar a tu novia con su mejor amiga, o con su hermana o con alguién del trabajo... eso es que vas pidiendo a gritos, que te pillen.."
***
 
Me han propuesto un "jueguecito".
Me permiten entrar en el cuerpo de quién yo elija, durante una semana y a ver que pasa...
Hasta muy pronto... 
cariño.

viernes, 30 de octubre de 2015

Carta de amor II (él)





Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales...
Miguel Delibes.
Querido amor:
Nunca pensé que esto podría pasarme a mi. Siempre son otros los que pierden a sus seres queridos, pero:
¿Por qué yo, por qué a mi?

¡Hasta que la muerte nos separe!
Estas horribles palabras suenan en mi cabeza una y otra vez, me machacan, me matan. ¿por qué ha tenido que cumplirse ésta maldita sentencia?

El cincuenta por ciento de mis compañeros se han separado en los últimos dos años. No quieren ni verse, pero yo a ti te amaba, te idolatraba, dependía de ti para vivir cada día, eras mi complemento perfecto, mi razón de vivir. ¡Cuánto lamento el no haberte dicho una y mil veces que te amaba, que te amaba más que a mi vida! ¡Cuánto lamento no haber pasado contigo más tiempo y utilizar las horas muertas en ver partidos por la tele, jugar con la Play, salir con mis amigos moteros de marcha...! y ahora; ¡ no quiero hacer nada.!

Me sobran las horas, los días, la moto, la consola, y la vida.

Marta y Daniel vinieron ésta tarde a casa, dicen que para animarme pero vinieron solo a pasarme por los morros que ellos están juntos, que les va bien, incluso me han anunciado que van a tener un bebé. ¿Por qué me negué a que tú y yo tuvieramos un hijo? ¿Demasiado jóvenes para ser padres? No, demasiado joven para morir ¿Por que has muerto? ¿Por qué me has dejado?

Por favor, perdóname, por favor, ¡vuelve!
Toma todo mi tiempo, tengamos un hijo, tiremos por el balcón todo lo que nos robe tiempo para estar juntos, besémonos durante toda la noche, ¡cuantos besos no te he dado! ¡cómo hecho de menos tu piel, tu olor, tu risa, tus caricias, tu pelo...

No me resigno, no puedo.
Odio estar solo.
Llévame contigo

jueves, 29 de octubre de 2015

Carta de Amor I (ella)

"Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando."
                                                                                                             Tagore
 Querido amor:
Ya no tengo miedo de perderte.

Ya no.
 Mis deseos de pronto se han hecho realidad
Y de la manera más insospechada…

¡Voy a poder estar contigo 24 horas al día !
Compartir la ducha, cuando despuntan las primeras luces .
Desayunar juntos un café recién hecho.
Volar detras de ti en la moto
Y acompañarte en tu locura de jornada laboral
Poder volver a casa contigo al anochecer,
Saber de tus pensamientos, de tus sentimientos.

¡Saberlo todo!

Ya no tengo miedo de perderte
Ya no.

Cuando mi coche daba vueltas en el aire
Cuando una explosión lo llenó todo
Perdí el miedo a perderte.
Ya no tengo miedo...
                                       

miércoles, 28 de octubre de 2015

Haciendo SU trabajo...

       Julio Cortazar dijo:
"Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará."
       Pero finalmente, y a causa de:
el calor...
el desvelo...
la excitación de sentir un cuerpo contra el otro ...
y  la verdad, que desde hace tiempo, nos teníamos ganas...
        terminamos haciendo SU trabajo.

       ¡Qué bonita es la poesía! pero...
¡Cómo mola dejarla -a un lado- en algunas ocasiones...

17 Pictures, Images and Photos

martes, 27 de octubre de 2015

En un beso, sabrás todo lo que he callado...

              Pablo Neruda dijo:
"En un beso, sabrás todo lo que he callado."

Y hacía exactamente tres años que no le veía.
Tres años pasando cada día por delante de su casa, pero ni su sombra.

             De pronto, su correo.
Breve
Solo una dirección y una hora.
¿Qué iba a decirle?
¡Había tanto que contar!
Tres años de silencio...
¿Cómo empezar? ¿Por dónde?
¿Qué me pongo?
           Lo imaginé mil veces,
           En mis sueños,
           Mis desvelos,
           En el camino hacia nuestra cita



Yo tomaría un café con dos de azucar
Él, un batido de chocolate
Cómo siempre,
como antes.

     Y con un beso, sabría TODO LO QUE HE CALLADO...

lunes, 26 de octubre de 2015

Consejos vendo, pa mi no tengo.

       Un antiguo proverbio dice que:
"EL SABIO PUEDE SENTARSE EN UN HORMIGUERO,
PERO
SOLO EL NECIO SE QUEDA SENTADO EN ÉL"
 http://image.librodearena.com/b/8/1388468/hormiga.gif
    y creo que CASI tod@s, en algún momento de nuestra vida, nos hemos sentado encima de uno.
    Cuando las hormigas han empezado a correr por nuestras nalgas, han bajado hacia las corvas, otras han subido hasta nuestro ombligo e incluso algunas, han llegado ha colarse a través de nuestra ropa interior haciéndonos sentir un hormigueo muy especial, produciéndonos entre cosquillas y  un   ahogado gustillo, decidme si no os provocaba quedaros eternamente sentados sobre ese hormiguero en el que habíamos aterrizado por las circunstancias o directamente porque
nos ha dado la gana sentarnos sobre él.
      Pensamos que las hormigas son inofensivas.
¿Has jugado alguna vez con ellas?

http://image.librodearena.com/b/8/1388468/hormiga.gifAunque sean pequeñitas, ¡muerden...!http://image.librodearena.com/b/8/1388468/hormiga.gif
Quedarse sentado encima del hormiguero, es peligroso.
¿Estas sentado sobre un hormiguero?
Observate y ¡sal corriendo en cuanto puedas!
      Mi hormiguero, tiene nombre y apellidos, y  me produce:
                                          en las nalgas,
                                              las corvas,
                                                     el ombligo y
                                                            bajo la ropa interior
                                                               una sensación muy agradable,
pero... ¡se que es peligroso!

Consejos vendo, pa mi no tengo.

              http://image.librodearena.com/b/8/1388468/hormiga.gifhttp://image.librodearena.com/b/8/1388468/hormiga.gif

miércoles, 21 de octubre de 2015

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? Dónde, oh sepulcro, tu victoria?

La explosión de sentimientos a la que nos vemos sometidos ante LA MUERTE, es sumamente cruel, ¡inimaginable!, hasta que no te toca a ti...

Por mucho que pensemos en como reaccionaremos ante lo inevitable, no se parece en nada a lo que sentimos cuando llega el momento de la separación definitiva del ser querido. Estamos tristes por él, pero inevitablemente estamos tristes por nosotros mismos, porque se nos ha arrebatado la presencia de la persona amada, necesitada, admirada.
Se que no hay consuelo tras la muerte, por ejemplo; de un padre. No hay palabras que puedan mengüar el dolor de su ausencia, y que la sensación de orfandad es TERRIBLE!!!

Decía Lamartine:
"A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd."
Solo el tiempo, -el paso de la vida que da paso a nuevas vidas-, de hijos, de nietos, te permite levantar la cabeza y esperar el día en el que volvamos a encontrarles. 
¡Ésta es mi esperanza!
¡Vida, después de la vida!
Ponemos velas cuando cumplimos años, y también cuando ya no cumpliremos más...
Que la luz de esta llama siempre encendida, permanezca en nuestros corazones, en memoria de los que ya no están...

lunes, 19 de octubre de 2015

Correr...

Desde hace no mucho, correr se ha convertido en casi una necesidad... 
¡No puedo creer que esté diciendo esto! 
Es una de esas cosas que siempre había pensado que no podría hacer, que ya; ¡ni siquiera tengo edad! y además es muy cansado y me duele el costado a los treinta segundos de empezar.

Y si, todo lo anterior es una magnífica justificación no carente de razón, pero... ¿Por qué no intentarlo? Y voy y... ¡lo intento! y descubro que efectivamente, cansa, me duele el costado y no tengo edad, pero... que con mi fuerza de voluntad le voy a dar la vuelta a eso y que 
¡VOY A PODER! 
y ¡claro! quién la sigue...

No soy la típica "runner", vamos, que no soy runner ¡para nada! no soy competitiva ni voy guapa a correr y por supuesto ¡jamás corro acompañada! solo me acompaña la música o algun podcast de radio. Jamás he corrido ni correré una carrera aunque sea por una buena causa (soy rebelde hasta para correr.) Me gusta correr a mi ritmo, sola, pararme, hacer fotos, caminar un rato, sentarme en un banco y pensar, recordar, dar gracias por tener piernas y ojos y pulmones y zapatillas para correr que me encajan como un guante y sigo corriendo y hoy, por ejemplo, me mojo, porque llueve en Madrid, lluvia de esa tonta que refresca.

¿A que te apetece venir a correr conmigo? pues mi respuesta es  ¡NO! es un placer que me reservo en solitario... pero al menos, te comparto mi ruta de hoy:

















viernes, 16 de octubre de 2015

Cuando la realidad se impone.

      Paulo Coelho dijo:
"Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar."
          ¿Existen los sueños IMPOSIBLES o es que no te atreves a soñar?
Me atrevo
¡Claro que me atrevo!
A veces me atrevo hasta más de la cuenta y...
pasa lo que pasa...
que la REALIDAD SE IMPONE


con todo su peso
y  te desvela
y el sueño...
SE EVAPORA
        Coelho es un buen escritor  , pero la vida no es literatura y no siempre las cosas acaban como nos gustaría.

Con vuestro permiso, la voy a cambiar un poquito, desde el respeto, claro:
Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: cuando la realidad se impone.


Hoy, ha tocado un poquito de CAL, mañana tocará de arena...

jueves, 15 de octubre de 2015

Los poetas y los visionarios

        Miguel de Unamuno dijo:
"Jamás desesperes, aún estando en las mas sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante."
Pero: ¿Quién no se desespera en las aflicciones?

Quién no tiene PRISA porque pasen lo antes posible?

¿Quién es capaz de mirar más allá del dolor y sacar EN LA CUMBRE del sufrimiento alguna rentabilidad?

Solo los poetas y los visionarios...

miércoles, 14 de octubre de 2015

Hanna

*(Último de los 5 ejercicios literarios con foto inspiradora ;-)

-¿No tienes la sensación que hay personas que han nacido para sufrir mientras que otras pasan la vida apaciblemente sin grandes contratiempos?

Esta frase me la dijo Hanna mientras un villancico rancio sonaba de fondo en la 3ª planta del Hospital de Alcalá de Henares las pasadas navidades.

-Llevo soñando más de diez años estar ingresada en esta planta del hospital (maternidad) pero ¡para otra cosa! no para que me arrancasen el útero y con ello dinamitar mi máxima ilusión en esta mierda de vida: ser madre.

Fueron unas navidades raras, amargas, transparentes... a pesar de que cien mil luces de colores inundaran las calles de Madrid. Me molestaban. Mucho. Me molestaban mucho.

Me molestaba que la gente sonriera, comiera marisco, tomara copas, se besaran en los labios tras las campanadas de fin de año porque Hanna estaba en la 3ª planta del Hospital de Alcalá recibiendo su primer chute de quimio sin contemplaciones, sin respeto a la fecha, sin respeto por la espada que la acababa de partir en dos la vida.

Yo soy del otro grupo, de los que les toca vivir la vida sin contratiempos, de los que están sanos, a los que los padres les quieren y les viven hasta viejitos, de los que tienen amigos fieles, casas bonitas e Iphone 6.
¡Qué asco! 

Daría casi todo porque Hanna tuviera útero, ¡le daría el mio casi sin estrenar! le regalaría mi pelo aunque sea horroroso.

Hanna no se queja, ¡NUNCA SE QUEJA! ¡al contrario! ella es maestra y dice que ahora le toca a ella ser alumna y aprender de esta batalla, con fecha de comienzo y sin final concreto.

Me pongo de rodillas, intento entender, intento aceptar tanta injusticia, pero ¡no puedo! Lloro, me rebelo, miro al cielo, pido explicaciones, ¡qué se acabe ya la pesadilla de Hanna! mientras, ella teje una bufanda para mi con sus dedos y sin agujas (está harta de agujas)

Me dice que siente que se ha bajado del tren, que aunque iba en segunda, iba en tren y que ahora, no sabe si volverá a cogerlo alguna vez, si parará mientras espera o pasará de largo...


martes, 13 de octubre de 2015

Encuentro en Central Park





Tres relaciones fracasadas en diez años, ¡dándolo todo! y no funcionaron.

El reloj biológico de Andrea está acelerándose por momentos y los treinta y tantos están tocando fondo. Tampoco debe ser tan complicado eso de que te quieran y te respeten, o... ¿si? tal vez sea culpa suya, no puede ser que todos los hombres que han pasado por su vida solo quieran ser el centro del universo. ¿Habrá "normales"? ¿tíos sencillos que quieran algo más que sexo, play y fútbol... y que te chupen la sangre y la energía, te maten los planes de futuro y la posibilidad de ser madre? Puede que alguno quede,  pero no en el círculo cercano de Andrea, así que después de pensárselo mucho y de llevarlo en la más absoluta discreción, se inscribió en una de esas páginas para encontrar pareja y se lanzó a abrir en canal, ese círculo cercano de hombres.

Robert era americano, vivía en Nueva York, daba clases de teatro en la La Escuela Juilliard. No había visto un partido de fútbol en su vida y no se llevaba bien con la tecnología, así que nada de consolas y ni siquiera tenía un móvil que soportara el Whatssap, en cambio dibujaba, tocaba el oboe, escribía haikus y entre sus prioridades estaba: SER PADRE, y la única condición era: que su pareja le acompañara toda la eternidad... así que eso era ¡PERFECTO!

Tras un par de meses de mails, decidieron conocerse en persona. Andrea tomó un avión y a las 18:30 aterrizaba en el JFK. La cita era a media noche en The Loeb Boathouse en Central Park. Se alojó en El Plaza, a escasos metros de una de las entradas al parque, la visión  desde su habitación la dejó sin aliento... ¡esto pintaba bien! no se le ocurría un sitio más romántico para una primera cita, hasta la luna se había puesto de su parte y lucía llena y vestida de rojo pasión...

Se arregló con esmero; ¡necesitaba gustarle! tal vez fuera su último tren y el hombre que le daría lo que más anhelaba: ¡una eternidad a su lado! El corazón le iba a cien, en unos minutos se encontrarían.

La mesa estaba reservada a nombre de Robert y cuando Andrea llegó, él ya esperaba. La condujeron a un reservado junto al lago. Estaba de espaldas; hombros anchos, americana gris ceñida, pelo con matices rojizos , manos grandes, blancas, bien cuidadas sujetaban una copa con vino tinto, Andrea pensó que seguramente él, estaría oyendo los latidos de su corazón que se habían acelerado el doble con solo verle por detrás...

Era muy atractivo, seductor, con una sonrisa absolutamente cautivadora que dejaba ver una dentadura blanquísima y perfecta. Hablaba castellano, además de cinco o seis idiomas más. No dijo nada inconveniente, ¡al contrario! se interesó en cada detalle de su vida y apenas hablaba sobre él, esa noche era ella la protagonista, ¡perfecto!

Andrea no podía creer ¡lo que le estaba pasando! a lo mejor, su mala suerte era cosa del pasado y se abría ante ella una eternidad de felicidad a su lado...

Cuánto más le miraba, más tenía la sensación de que le había visto antes...¡tal vez en sueños! porque todas las chicas sueñan con el hombre ideal, y Robert, ¡lo era!

Se acercó a ella, 
le susurro al oído
le acarició el cuello 
y sus labios comentaron a besarla, suavemente... 

De pronto, algo parecido a una descarga eléctrica recorrió a Andrea desde su cuello a la punta de sus pies y lentamente, empezó a ver todo como en un sueño...

Un sueño eterno y rojo...
 





sábado, 10 de octubre de 2015

Esperando, des-esperando...


5 meses, 3 semanas, 4 días y 7 horas... aunque de alguna manera el tiempo se detuvo para Ofelia cuando sus dos hijos salieron a jugar al bosque y no volvieron...


5 meses, 3 semanas, 4 días, 7 horas y un minuto... Ofelia está de pie, mirando por la ventana, contando los segundos...


5 meses, 3 semanas, 4 días ,7 horas, un minuto, 12 segundos... no llegan, ¡no llegan! Ofelia se consume, suspira, adelgaza, espera... ya nada tiene sentido, no le queda nada, ya casi ni esperanza.







jueves, 8 de octubre de 2015

¡Sorpresa!




                                                                                                                                                                                      No tengo ni idea de cómo ha podido llegar este momento, cómo he podido engañar a tanta gente durante tantos años...
Empece medicina a mediados de los 80. Llegar a la universidad no fue fácil.
Mis padres pertenecían a una clase social más bien baja; mi padre trabajaba en la construcción y mi madre limpiaba oficinas y portales desde muy temprano. Yo era la mayor de cinco hermanos de los que me ocupaba la mayor parte del tiempo, ya que mis padres no paraban mucho por la casa, pero afortunadamente era lista y mis notas eran brillantes aunque no empleaba demasiado tiempo en estudiar.

Empecé primero en la facultad de medicina y fue uno de los mejores años de mi vida.; ¡me encantaba! todas las asignaturas eran interesantes y además, estaba él...

Alfredo era mi profesor de Histología Humana y cuando lo vi por primera vez en el aula de microscopía, supe que no se me escaparía...

A él también le gusté, se pasaba las horas acariciándome el pelo, mirándome embelesado a los ojos... fue un primer año maravilloso, me afirmé en mi vocación de querer curar lo que se me pusiera por delante, pero justo a final de curso, la cosa se torció... descubrí que Alfredo estaba casado y nuestra relación acabó como el rosario de la aurora. Pasé un verano espantoso, no quería salir de casa y me pasaba el día rememorando recuerdos y metiéndome sin parar el dedo en la yaga.

Llegó septiembre y al hacer la matrícula descubrí que Alfredo de nuevo me daría clase, ese año de Inmunología. No estaba preparada para verle tres días a la semana y empecé a faltar martes, jueves y viernes a clase. Al principio, solo me fumaba inmunología pero en unas semanas, decidí tomarme el día entero libre. Vagabundeaba por el campus y descubría gente que por causas diferentes a la mía pero todas "genuinas" también habían decidido saltarse las clases de día... hicimos piña y nos lo pasábamos bien. El caso que por H o por B, fue pasando el curso... llegó junio y el balance fue catastrófico... repetía curso ¡seguro! y Alfredo seguiría dando clase al curso siguiente y yo seguía colgada y sin perdonarle...

Resumiendo: pasaron cuatro hermosos años y yo seguía en primero... aunque el dinero de la matricula ya no lo empleaba en matricularme sino en invitar al grupo de "disidentes" a rondas en la facultad, a fines de semana de desfase... en fin: ¡TODO UN DESPROPÓSITO!

Conseguí que un colega de un colega, falsificase el título de médico de su hermano y con las manos temblorosas se lo entregué a mis humildes padres que lo recibieron agradecidos y con lágrimas en los ojos... Su hija ¡MÉDICO!

Desde el minuto uno que empecé a estudiar, familia, vecinos y amigos no dejaban de consultarme tal o cual síntoma y yo ejercía de médico con ellos... eso hizo que "San Internet" y yo fuéramos uña y carne y es ¡alucinante! pero muy pocas veces me equivocaba en el diagnóstico y era certera mandando tal o cual medicación; una pena que no aprovechase la carrera porque madera de médico, tengo.

Doy al play del día de hoy después de hacer historia y os describo la situación; estoy delante de un paciente, él tumbado en una mesa de operaciones y yo de cirujana titular. Llevo más de cinco años trabajando en uno de los hospitales privados más importantes del país... ¿qué? ¿cómo? pues eso digo yo... ¡cómo me he podido colar en el sistema de salud! pues no podía ser de otra manera:

¡EN SUEÑOS!

miércoles, 7 de octubre de 2015

No es lo mismo...



La cesta de flores en el primer escalón del portal, no permitía que pasase desapercibida de ninguna manera.

Manuela, no dudo ni por un segundo que la cesta era para ella. La cogió y se dirigió al ascensor mientras buscaba la tarjeta pero estaba segura que era de Andrés. Llevaban un par de citas y este era el detalle definitivo que él quería algo más...

Abrió la puerta de su casa y dejó la preciosa cesta sobre la mesa de la cocina, y encontró lo que buscaba:

La cara de sorpresa de Manuela fue indescriptible... se quedó ¡atónita! pero... -¿esto qué es? no tiene ninguna gracia... ¡si éste se piensa que esta es forma de conquistar a una chica! además para mas inri;  ¡no tengo ni gas!

Mientras el estado de indignación de Manuela crecía por segundos, sonó el timbre de su piso. Aún con la tarjeta en la mano y dándole vueltas a la cabeza, abrió la puerta.

-Buenas tardes Manuela, no se si te has enterado que la Sra Mercedes , del 3º B, ha fallecido. La comunidad de vecinos, hemos encargado una cesta de flores para su hija, la pobre está destrozada! ha sido tan de improviso!, pero ya sabes... ¡estas cosas no avisan! cada uno tiene su día y a la pobre Mercedes le ha llegado... No se si quieres contribuir, tocamos a 5 euros...

Mientras la vecina hablaba, Manuela empezó a juntar las piezas del puzzle...

-Claro, claro, ¡cómo no!, voy a buscar el dinero y te lo doy ahora mismo... imagino que le habréis puesto una notita de condolencias...

-Si si, yo misma llamé a la floristería del barrio, la de la plaza, la de Doña Pepa -la sorda- y le pedí que pusiera:

Mercedes, descansa en paz...

martes, 6 de octubre de 2015

Cinco fotos inspiradoras...

He encontrado estas cinco fotos que me invitan a inventarme una historia con cada una de ellas...

¡Ejercicio literario para la señorita!

¡Ahí van!

    Esta cesta de flores en un portal...





                                                        Está va ir de sueños...



















¿Dónde conduce esta cancela? 
Tal vez a una casa con historia detrás...




Nueva York: Encuentro en Central Park...

En esta es un "comenzar" 
un re-inventarse, 
empezar nueva etapa de una vida...

Pues mañana... ¡empezamos!






lunes, 5 de octubre de 2015

Correr, correr...

No me cabe ninguna duda: -SOY UNA PRIVILEGIADA-. 

Vivo en Madrid, a apenas media hora de La Gran Vía (o a más de dos horas y media en hora punta...) pero vivo en un lugar tranquilo dónde la naturaleza me avisa con sus colores del cambio de estación antes, casi, que El Corte Inglés...

El otoño, es sin duda mi estación favorita, el amarillo y los rojos me dan una especie de -paz interior- que a pesar de las prisas o "los quebrantos" que se toman -barra libre- en mi vida ultimamente...

Seguramente más de un@ va a pensar que estoy loca, pero esta mañana a las 6:30 de la mañana, cuando puse el pie en el suelo pensé: -hoy toca correr... 

A los amarillos y las hojas ocres del suelo, se le añadió una lluvia fina que sin duda, avisaba del monumental atasco que se iba a montar en Madrid en pocos minutos (efectivamente, no me equivoqué...) así que no me achanté y enfundada en el impermeable más de plástico "fino" de mi armario, salí a quitarme las penas y a gastar la adrenalina, corriendo como si no hubiese mañana...

Balance: estoy  encantada, llena de energía, relajada y me empieza a doler un poco la garganta...

¡Todo en orden! 

domingo, 4 de octubre de 2015

¿Cualquier tiempo pasado fue...?

El sonido mudo del vibrador de mi móvil empezaba a ser tan incómodo que no había manera de integrarlo en mi sueño y seguir en el precioso decorado del Teatro Real que en que en ese momento, todo el público estaba en pie aplaudiendo el estreno de mi nueva obra de teatro.

¡Me negaba a despertarme! ¡quería, NECESITABA! seguir oyendo esos aplausos. Me había costado mucho llegar hasta ahí, terminar la obra, que le interesara a alguna productora y lo más importante, presentarla en Madrid.

Estaba segura que si me despertaba, todos esos esfuerzos habrían sido en vano y que volvería a ser la redactora de cultura del periódico decadente que me contrató cuando acabé la carrera y que por comodidad, nunca había abandonado desde los 23 años.

Cogí el móvil con desgana:

-Hola, soy Jaime de secretaría de redacción, ¡no te habré despertado!

Mire de reloj el despertador que en ese  instante marcaba las 7:00 AM

-¡No, hombre! a estas horas ya he corrido 10 Km y estoy vestida y lista para ir al periódico, ya sabes que me gusta llegar un par de horas antes de la cuenta...

-¡Hija!  perdona, es que me están presionando desde hace más de una hora para que te llame. Sofía tenía hoy que marcharse al festival de San Sebastían y ha llamado diciendo que no podrá ir, su madre ha sufrido anoche un ictus y está en el hospital, así que me ha dicho "la sargento" que te llame y te reserve vuelo para las 9.00 que te toca ir a ti en su lugar.

-¡Pero qué dices! ¡no me puedo ir a San Sebastian! Mañana es sábado, se casa mi prima y hoy tengo que terminar dos artículos para el suplemento, dile a la sargento que mande a otra más tonta.

-Cherie, parece ser que tú eres la más tonta... así que ¡espabila! Tu localizador es el  8FYOKO, no te quejes que vas a estar una semanita en la playa y te he reservado en El Astoria, además vas a ir al cine todos los días... Jajaja ¡reina!, tómatelo como unas vacaciones!

-¡Hasta las narices! Jaime, te dejo, tengo prisa.

Desde hace años, soy el comodín del periódico. Cada vez que alguien por lo que sea no puede hacer algo, soy "la tonta" que se encarga. El no tener marido e hijos como la mayoría de los compañeros, hace que NUNCA me niegue a cumplir los compromisos que otros, por H o por B, no pueden llevar a cabo. Tendré que seguir soñando con aplausos en otro momento...

A las 8:00 AM la T-2 de Barajas, estaba repleta de personas de la tercera edad, ejecutivos con prisas, y turistas sobre todo de Europa del este. 

Cuando tuve mi tarjeta de embarque en la mano, fui a tomar un café mientras revisaba el mail en mi iPad y hacía cábalas mentales de cómo iba a programar el día para poder cumplir con todo el programa: terminar dos artículos para antes de las 17:00 y asistir a un par de películas de la sección oficial a las 10:30 y 19:30, entrevistar a un director novel nominado a Concha  de plata y asistir a una fiesta en el Palacio de Miramar esa misma noche.

Todavía con el Donuts en la garganta, me dirigí a la puerta de embarque, -al menos mi asiento estaba junto a la puerta de emergencia- y contaba con espacio extra. Con suerte, si nadie se sentaba a mi lado, iba a instalar ahí mi oficina y al llegar a San Sebastián tendría al menos, uno de mis artículos terminado y podría enviarlo al llegar.

 Me acomodé y empecé a esparcir mis papeles, el iPad, un par de revistas, el bolso y no se cuantas cosas más a mi alrededor. Cuando estaban a punto de cerrar las puertas, llegó mi compañero de asiento...

-Disculpa, la molestia pero creo, que este es mi asiento...

-Ah! bueno... -dije sin mirar- perdona, recojo todo esto en un minuto, creí que ya nadie vendría estamos a punto de despegar...

Llevaba unos zapatos negros, italianos y unos vaqueros ajustados. Es lo único que alcancé a ver mientras ponía un poco de orden a mi alrededor.

-Puedo preguntar a la azafata si hay algún otro asiento libre y te dejo seguir trabajando.

-¡Si! Estaría muy bien, muchas gracias, tengo mucho trabajo y poco tiempo...

En ese momento, levanté la cabeza y... ¡no daba crédito a lo que estaba viendo!

-¿Fernando? ¿Fernando Franco?

-Si, ¿Nos conocemos?

-No, todavía no...  -dije, mientras extendía la mano-y esta tarde te entrevisto en el Hotel María Cristina...

-¡Vaya! ¡Con todo el trabajo que tienes, y viene a sentarse a tu lado más trabajo todavía!

-¡Bueno! perdona este desorden, pero no era yo quién tenía que hacer este viaje... Un contratiempo de última hora ha cambiado los planes y me toca cubrir el Festival de San Sebastián de  este año para mi periódico.
-Bueno, prometo estar calladito durante el viaje y llevar sobre mis piernas, alguna de tus cosas...
- No! Por favor! ¡Qué vergüenza, Fernando! Todo un director nominado a Concha de plata cargando con mis papelotes!
-Jajaja no te preocupes.